
Se ha escrito tanto, se ha fantaseado tanto, se ha mentido tanto. El hombre siempre se ha desesperado frente a lo que no conoce. Entonces inventa. Y nada de eso sirve cuando el enfrentamiento fatal se produce. Cuando la muerte se pasea entre los vivos y elige a quienes separar del “mundo” con un criterio que siempre....nos parecerá injusto.
Lo cierto es que nunca me había detenido (hasta ahora) a pensar “razonablemente” en la muerte, siempre lo había hecho desde una perspectiva temerosa e imaginaria. Cuando han muerto amigos o gente amada, que deberían estar aquí, y a los cuales presiento que volveré a ver a la vuelta de la esquina.
Sabemos, desde que adquirimos conciencia (primera fatalidad), que el asunto de estar vivos irremediablemente nos conduce a la muerte. Ilusoriamente pensamos que lo normal, lo justo, lo correcto, es morir de viejos. Y otra vez es la misma vida la que se encarga de desmentir este supuesto orden. La misma que desmiente tantos otros órdenes que pretendemos aprehender del mundo. De esto ya he leído....sobre todo de lo absurdo que resulta jerarquizar o clasificar las cosas cuando lo único cierto es que todo comenzó en un gran desorden. En un mar de sangre... pero así es como funciona la humanidad, y respecto a esto..los desmentidos tampoco abundan y las pruebas nos desbordan; porque los mismo hombres nos hemos encargado de fabricar mecanismos de muerte y anticipar así una condena que de todas formas había de cumplirse. Es parte de nuestra naturaleza el incorporar la crueldad a las ya archí conocidas ideas de progreso.
La muerte es justificable por demasiadas ideas que tiene que ver, por ejemplo, con la libertad, con la civilización, con el futuro de una sociedad donde lo único inerradicable es la muerte. Lo único que no podemos cambiar y que supuestamente es parte de nuestro castigo por el sólo hecho de existir.
Es posible que me equivoque. Pero no pienso disculparme por pensar, a veces (más que a veces), que el futuro no existe. Que lo único con lo que contamos es con la ilusión de una permanencia transitoria que se transforma en pasado en cuanto la pensamos. Visto así la muerte sería apenas un accidente. Una palabra que no dijimos, el abrazo que no dimos, una duda que se eternizó y que no alcanzamos a aclarar. Visto así, se le vienen a uno las ganas de vivir un poco más, un poco mejor, de decir lo que se piensa, de abrazar sin vergüenzas ni disculpas.
Cuesta conformarse ante la herida que se abre con la muerte de los que se quiere, pero se puede seguir..uno descubre con el tiempo que se puede... se hace lo que se puede, y no se trata de encontrar explicaciones, ya que ninguna basta.
No hay un orden para morirse, así como tampoco lo hay para nacer. Tampoco hay una edad más indicada. La muerte es una visita que nos recuerda que el tiempo no depende en absoluto de nosotros. Que hay un gran desorden sobre nuestras cabezas. Que hay un porcentaje de absurdo en nuestro esfuerzo por decir y hacer. Que lo único que vale la pena de estar vivos es la capacidad de generar afectos, y que lo único que tenemos que aprender es a decirlo mientras todavía tenemos tiempo.
Por último... leí por ahí.. “Todo se expande. Y morir es distinto de lo que se supone,y más afortunado. Supuso alguien que nacer es un hecho afortunado?. Me apresuro a decir que morir es igualmente afortunado, lo sé.” W. Whitman.
Cuesta conformarse ante la herida que se abre con la muerte de los que se quiere, pero se puede seguir..uno descubre con el tiempo que se puede... se hace lo que se puede, y no se trata de encontrar explicaciones, ya que ninguna basta.
No hay un orden para morirse, así como tampoco lo hay para nacer. Tampoco hay una edad más indicada. La muerte es una visita que nos recuerda que el tiempo no depende en absoluto de nosotros. Que hay un gran desorden sobre nuestras cabezas. Que hay un porcentaje de absurdo en nuestro esfuerzo por decir y hacer. Que lo único que vale la pena de estar vivos es la capacidad de generar afectos, y que lo único que tenemos que aprender es a decirlo mientras todavía tenemos tiempo.
Por último... leí por ahí.. “Todo se expande. Y morir es distinto de lo que se supone,y más afortunado. Supuso alguien que nacer es un hecho afortunado?. Me apresuro a decir que morir es igualmente afortunado, lo sé.” W. Whitman.